ARIADNA RUIZ TRUJILLO
Me considero una afortunada de saber de este artista desde aquella vez que cantó en un directo en la plataforma Twitch. Desde entonces, Paul Thin siempre ha sonado en mis cascos; con Lola o La camarera consiguió hacerse un hueco en mis playlists. En aquel entonces, era un artista que apenas empezaba a experimentar con la música, como un niño que toquetea su juguete nuevo con curiosidad.
Tiempo después llegó Operación Triunfo que, como diría Joseph Schumpeter, demuestra que la industria necesita destruir lo viejo para crear lo nuevo. Fue ahí donde vimos a Paul Thin vivir su propio Reboot: un renacer artístico en el que, lejos de perder su esencia, encontró el espacio perfecto para jugar, crecer y reinventarse.
El pasado 6 de marzo, el mundo pudo disfrutar de los frutos de todo su trabajo, tanto de antes como después de su transformación, con la publicación de su primer álbum: Reboot. Un disco que navega entre distintos temas, desde el fronteo hasta el desamor y el amor profundo. Un popurrí de emociones y experiencias con las que cualquier persona puede identificarse.
Como decía Heráclito, “nadie se baña dos veces en el mismo río”, porque ni el agua es la misma ni la persona que se sumerge en ella lo es. Reboot no es solo un punto de inflexión en la carrera de Paul Thin, sino la prueba de que un reinicio nunca es volver al mismo sitio: es una evolución, una transformación inevitable donde el artista y su música han cambiado con el tiempo.
El pasado 14 de marzo en ELEKAESE tuvimos la oportunidad de comprobar su transformación en persona. El originario de Armilla logró llenar La Sala del Movistar Arena dos días seguidos. Un total de 1.600 personas se reunieron el 13 y 14 de marzo para verle en acción.
A las 21:00, la hora citada para el espectáculo, las luces se apagaron. Solo un foco azul iluminaba el escenario, señal de que el momento que cientos de fans habían esperado bajo el frío de Madrid estaba por llegar: la salida de Paul Thin. Los gritos no se hicieron esperar y los nervios se sentían en el ambiente. Amigas que se abrazaban, dando saltos mientras repetían entre risas y emoción: “¡Ya sale, ya sale!”.
Paul Thin ya nos lo adelantaba en su entrevista para ELEKAESE el pasado 6 de marzo que su concierto traería más espectacularidad o, como él mismo decía, sería “más teatral de lo que imaginábamos«. Y cumplió con creces. Rompiendo la idea de que solo las artistas femeninas apuestan por la puesta en escena, Paul Thin demostró que los artistas masculinos también pueden ofrecer un show visualmente impactante y lleno de energía. Ya lo avisaba en Operación Triunfo: se trabajaría cada escena, tanto las que llevan coreografía como las que no.
Cabe destacar el trabajazo del equipo de baile, desde quienes permanecieron en la sombra hasta Víctor Mula, Claudia Riera, Paula Marhuenda y Adrián Ross Marino. A través de sus movimientos, lograron que cada canción se sintiera única. Era increíble ver cómo conseguían transformar el escenario y crear una atmósfera distinta para cada tema.

“Además de ser un concierto, también es mi show de comedia personal”. Y vaya si lo fue. Durante todo el espectáculo, se sintió su cercanía y esa chispa tan característica del sur de España. Desde inners perdidos hasta momentos en los que se sentaba a centímetros del público, pasando por pausas improvisadas para leer una pancarta o recoger un peluche con su cara, cada instante fue una muestra de su autenticidad.
Sin duda alguna, esa frase que canta en Luz cobró más sentido que nunca: “Ya está terminando el show, ¿te lo estás pasando bien? Ahora conoces más de mí, más de lo que debería decir”. Y así fue, porque más allá de la música, Reboot nos dejó ver a Paul Thin en su esencia más pura.


PAUL THIN EN LA SALA | REALIZADA POR: LUCAS DE LA HERMOSA
Por nuestra parte, el tracklist seguirá siendo un misterio. Está tan cuidadosamente diseñado que preferimos guardarlo en secreto para que lo vivas en primera persona en alguno de los próximos conciertos de la gira Reboot. Lo que sí podemos adelantarte es que no es un simple listado de canciones: es un viaje. Un recorrido completo por todas las etapas del artista, dividido en bloques perfectamente estructurados, donde cada transición se siente como pasar de un capítulo a otro en una historia que te atrapa sin darte cuenta.
No faltará ninguna emoción en este show. Desde ELEKAESE te aseguramos que gritarás hasta quedarte sin voz, saltarás sin darte cuenta de que tus piernas te piden tregua, llorarás con el alma en un puño… Lo sentirás como un torbellino de sensaciones, un ejercicio de cardio emocional del que saldrás exhausto pero con el corazón lleno.

